Una práctica muy especial en el colegio
Hace 5 días, en el colegio en Granada CIG, los alumnos de Física y Química cambiaron los libros por las batas para vivir en primera persona una experiencia práctica única: el proceso de saponificación.
El reto: transformar aceite usado en jabón
El objetivo de la actividad era claro: convertir aceite usado en jabón artesanal. Y lo más importante… ¡lo han conseguido! Nuestros alumnos han transformado un residuo en un producto útil, lo cual les ha ayudado a comprender de manera practica, fomentar el trabajo en equipo y la participación.
Aprendiendo química real
Durante la práctica, los estudiantes trabajaron aspectos fundamentales de la asignatura:
•Química real, entendiendo las reacciones químicas implicadas
•Seguridad, aprendiendo a manejar sustancias con responsabilidad
•Sostenibilidad, dando una segunda vida a un residuo
Alumnos protagonistas de la experiencia
Los verdaderos protagonistas fueron los alumnos de Física y Química, que con batas y actitud científica llevaron a cabo todo el proceso de saponificación en nuestro colegio bilingüe en Granada, sin presiones y con un ambiente divertido a la vez que educativo.
De residuo a recurso: la mejor lección
Ver cómo algo potencialmente contaminante se convierte en un producto útil y cotidiano es, sin duda, una de las mejores lecciones de química. Esta actividad ha permitido a los alumnos conectar la teoría con la práctica de forma significativa, ya que de esta manera se adquieren y entiende mejor aspectos que teóricamente son más pesados.
Educación en sostenibilidad
Actividades como esta refuerzan la importancia de la sostenibilidad y enseñan a los alumnos que la ciencia puede contribuir a dar solución a problemas reales del entorno y no tiene que estar ligada a un marco teórico.
Orgullo por el trabajo realizado
Desde el instituto en Granada CIG queremos felicitar a los alumnos de Física y Química por su implicación, su responsabilidad y por haber completado con éxito esta interesante práctica.
Una experiencia que deja huella
En definitiva, esta actividad de saponificación ha sido una experiencia muy enriquecedora que combina aprendizaje práctico, seguridad y conciencia medioambiental. Un ejemplo perfecto de cómo en nuestro colegio bilingüe en Granada se aprende haciendo, y de esta forma fomentar la ayuda entre alumnos los cuales reciben estas actividades con los brazos abiertos.