En nuestro Colegio Internacional de Granada apostamos por un aprendizaje práctico y visual que permita a los alumnos comprender conceptos complejos de una forma cercana y motivadora. Un claro ejemplo de ello ha sido la actividad realizada recientemente por los estudiantes de 1.º de Bachillerato, quienes trabajaron el ciclo de las rocas utilizando un material tan cotidiano como el chocolate.
El ciclo de las rocas es un contenido fundamental en Biología y Geología, pero a menudo resulta difícil de imaginar únicamente desde la teoría. Por eso, en nuestro instituto en Granada transformamos el laboratorio en una pequeña “fábrica de rocas”, donde las transformaciones geológicas se convirtieron en acciones reales, facilitando así la comprensión del proceso.
El experimento comenzó trabajando las rocas sedimentarias. Para ello, el chocolate se convirtió en el material que simula restos de otras rocas. Los alumnos debían romperlo y rallarlo en pequeños fragmentos, reproduciendo de forma sencilla lo que ocurre en la naturaleza mediante la meteorización y la erosión.
Después, estos fragmentos se acumularon como sedimentos, representando el proceso de sedimentación que tiene lugar en ríos, mares y otros entornos del planeta.
El siguiente paso consistió en aplicar presión sobre esos sedimentos para compactarlos y transformarlos en una “roca sedimentaria”. Esta acción simuló la diagénesis, un proceso geológico clave y muchas veces difícil de visualizar hasta que los alumnos lo experimentan de primera mano.
A través de este ejercicio, pudieron comprobar cómo los sedimentos sueltos pueden llegar a convertirse en una roca sólida si las condiciones de presión son las adecuadas.
El ciclo continuó con la formación de rocas metamórficas. En esta parte de la práctica, los alumnos debían aplicar aún mayor presión sobre sus creaciones anteriores, representando así cómo, en la naturaleza, las rocas pueden modificarse y adquirir nuevas características internas debido a cambios en la presión o en la temperatura.
Este paso permitió establecer diferencias entre los distintos tipos de rocas, demostrando que la materia geológica es dinámica y está en constante transformación.
Finalmente, el chocolate se derritió en el microondas, simulando la fusión que sufren las rocas cuando se encuentran sometidas a temperaturas muy elevadas en el interior de la Tierra. Después, se dejó enfriar en la nevera, reproduciendo la solidificación del magma cuando emerge a la superficie o se enfría en el interior terrestre.
De este modo, las rocas magmáticas surgieron en el laboratorio tal y como se forman en naturaleza, pero de una forma sencilla y directa.
Para cerrar la actividad, cada grupo elaboró un informe donde relacionaron cada etapa del experimento con su correspondiente proceso geológico real. Esta parte del trabajo reforzó la comprensión del ciclo de las rocas y permitió a los estudiantes reflexionar sobre lo aprendido.
Este tipo de experiencias demuestra que la geología puede ser accesible, atractiva y muy didáctica cuando se conecta la teoría con elementos del entorno cotidiano. En nuestro colegio en Granada apostamos por una metodología basada en la experimentación y el descubrimiento, que fomenta la participación activa del alumnado y potencia su curiosidad científica.
En nuestro instituto bilingüe en Granada seguiremos promoviendo actividades que permitan a los estudiantes ver, tocar y analizar los contenidos desde una perspectiva práctica, consolidando conocimientos a través de vivencias que recordarán a lo largo de su trayectoria académica.
Convertir el laboratorio en una fábrica de rocas ha sido todo un éxito. Así es como buscamos cada día que aprender se convierta en una experiencia significativa y motivadora.